• Comprobar que figura el marcado “CE”. Esta distinción significa que el producto es seguro porque cumple las exigencias de las normativas europeas.
  • Leer las instrucciones de uso, seguridad o mantenimiento, y características del producto. En su contenido, entre otras cosas debe de aparecer el modo de hinchado, deshinchado y el sistema para asegurar el tapón, así como los detalles sobre el modo de ponerse y quitarse el artículo, cómo asegurar el ajuste correcto y los procedimientos de almacenamiento y mantenimiento.
  • Las instrucciones deben de aparecer al menos en castellano de forma obligatoria.
  • Solicitar y conservar siempre el ticket o factura de compra, además de ser imprescindible para cualquier cambio o devolución, sirve como documento probatoria de la adquisición del producto ante cualquier reclamación.
  • Si consideras el producto presenta deficiencias, que han lesionado tus derechos como consumidor,… solicita la hoja de quejas y reclamaciones. Los establecimientos tienen la obligación de ponerlas a disposición de las personas consumidoras y usuarias cuándo así lo soliciten, para lo cual se exhibirá un cartel de tal forma que se pueda conocer claramente su existencia.
  • La empresa dispone de un plazo máximo de 10 días para responder a dicha reclamación, sino los hace, o la respuesta que recibes no es satisfactoria, existe la posibilidad de dirigirte a la Junta Arbitral de Consumo, y formular una solicitud de arbitraje, para intentar buscar solución al conflicto.
  • Ante cualquier duda o consulta, en Consumidores AL-ANDALUS podemos ayudarte. Tenemos a tu disposición un servicio de asesoramiento gratuito, donde podrás recibir más información y asesoramiento sobre la adquisición de productos acuáticos, pudiendo contactar mediante el teléfono 954 56 41 02, del correo electrónico