Para aquellos regalos de reyes de última hora, desde Consumidores AL-ANDALUS, hacemos hincapié en que la seguridad no es cosa de juegos. Las prisas no deben llevarnos a compras irresponsables y sin cabeza. Por ello, sigue estas recomendaciones.

Si eres de las personas que han dejado las compras para el último momento,  recuerda:

  • Debemos de ser responsables a la hora de elegir qué juguetes vamos a regalar. Es importante tener en cuenta lo que conviene de acuerdo con la edad, según la finalidad y las actitudes que se desarrollan en cada etapa de la vida.
  • Evita la compra de artículos sexistas, o que promuevan la violencia. Por el contrario, opta por juguetes estimulen la imaginación y la creatividad, la acción y el movimiento, y formen al pequeño.
  • La sobredosis de juguetes puede generar actitudes de derroche y destructividad.
  • El elevado precio de un juguete no es, en sí mismo, una garantía de seguridad. Valora siempre la relación calidad precio y comparar en distintos establecimientos.
  • Compra sólo juguetes homologados y de calidad contrastada. Un juguete es seguro cuando cumple los requisitos mínimos de seguridad que la normativa al respecto establece. Según la normativa europea, entre las indicaciones que los juguetes deben llevar, tienen que constar unos datos mínimos obligatorios, como son: 

- La marca CE, que garantiza que el juguete ha sido probado y cumple las normas de seguridad.

- El nombre y la marca del producto.

- La razón social y la dirección del fabricante o responsable de su comercialización.

- Las instrucciones y advertencias de uso, como mínimo en castellano.

- En el caso de los juguetes de funcionamiento eléctrico, en la etiqueta se debe especificar su potencia máxima, la tensión de alimentación que necesitan y su consumo energético.

- Todos estos datos deben estar visibles en el embalaje o en el propio juguete.

Si por el contrario has sido un Rey Mago previsor y ya tienes todos los juguetes listo para repartir:

Antes de utilizarlos...

  • Comprueba su estado. No dudes en devolverlo al lugar donde se compró si tienes alguna duda o no te fías de sus condiciones.
  • Lee las instrucciones de empleo. Así como condiciones de uso y/o conservación, tales como “Utilícese bajo la vigilancia de adultos” o “No recomendado para menores de 3 años”.
  • Conserva  las informaciones sobre el fabricante que figuran en el embalaje. Son de gran utilidad en caso de reclamación.
  • Es conveniente demostrar a los niños el funcionamiento del juguete, advirtiéndoles de sus posibles riesgos y explicándoles las manipulaciones que deben evitar.

Después de su utilización...

  • Comprueba de nuevo el estado del juguete. Si observas algún riesgo o defecto una vez utilizado, evita que el niño tenga acceso a él.
  • Si observas la existencia de algún juguete que presente un riesgo por defecto de fabricación o tras su utilización, no dude en comunicarlo a las administraciones competentes, bien personalmente o a través de organizaciones de consumidores y usuarios como AL-ANDALUS.

Por último, no olvides que Reclamar es un derecho, pero también tu obligación, por ello…

En caso de que el juguete adquirido se encuentre defectuoso, lo primero que debes hacer es reclamar directamente ante el establecimiento para que lo sustituya por otro artículo de iguales características o devuelva el importe pagado por dicho producto. 

Ahora bien, en caso de que se detecte que el juguete puede además suponer un riesgo para la salud, sería conveniente poner este hecho en conocimiento de las autoridades competentes y/o de las Organizaciones de Consumidores, como AL-ANDALUS, para que se pongan en marcha los controles necesarios y se retire dicho producto del mercado.